Sin duda alguna estamos viviendo tiempos difíciles para la humanidad, algunos viven estos días con mucha mayor tranquilidad ya sea por cuestiones de posición social, económica, laboral, mental, sentimental, etc. y otros no tanto, igual por las mismas razones. A lo anterior, que tan importante es comprendernos los unos a los otros. A veces vamos por la vida tan metidos en nuestro mundo juzgando a los demás sin fijarnos que el de al lado también tiene y arrastra una serie de procesos buenos y malos que lo han convertido en la persona que es. Cada persona es un mundo, todos reaccionamos de manera diferente a las situaciones que se nos presentan en la vida, no está mal pensar primero en uno mismo, es primordial atender nuestro ser para así después poder atender al otro, no podemos ser candil en la calle y oscuridad en nuestra casa.
He aprendido que nadie está a salvo de que pase por problemas en este pequeño viaje llamado vida, ya sea que nos hayamos conducido de una manera buena o mala.
"Dios hace salir sol sobre buenos y malos, y hace llover sobre justos e injustos" Mateo 5:45.
El Viajero-Sako Asko
En ocasiones tal vez no podamos comprender del todo por lo que pasa una persona y brindarle el consejo exacto que necesite en el problema que atraviesa ¿Cómo comprender algo que no has vivido en carne propia? Es diferente ser espectador a cuando ya lo vives en persona. Lo que sí podemos hacer, y si te nace de corazón, es extenderle tu mano haciéndole saber que no está solo. Decía Sófocles: "quien no haya sufrido lo que yo, que no me dé consejos". Cada quien vive su proceso de vida diferente, tenemos libre albedrío y tú decides que sacar y como conducirte después de los problemas que se te presentan. No es fácil salir de la tormenta, pero no hay mal que dure 100 años, todo cambia, todo tiene un tiempo señalado, nada es eterno, todas las cosas en el universo están en constante cambio. Por lo tanto, sigue adelante querido lector, vela por tu crecimiento interno y rodéate de las personas correctas. Post tenebras lux (Después de la oscuridad, la luz)
Fraternalmente César Yael Becerra Meneses
