Era el año de 1989, la familia Gaona Franco, llegamos a vivir al edificio Tepeapulco, departamento 202, del popular fraccionamiento Juan C. Doria; Raquel y Jesús, con nuestros hijos Arturo y Daniel.
Al lado en el 201 habitaba la familia Busto Calvillo, originarios de Aguascalientes, con sus hijos Daysi, Paty y Alfredo.
La convivencia fue plena en los años maravillosos, eran los tiempos del rock en español, estaba de moda la canción de Miguel Mateos “Cuando seas grande”, nos poníamos a futurear sobre lo que serían nuestros hijos al crecer.
Hoy los chiquillos están grandes, sus edades rebasan los 32 años, todos son destacados y exitosos profesionistas, a quienes les decimos este 30 de abril: NUNCA DEJEN DE SER NIÑOS.
Nene, ne, ne, que vas a ser cuando seas grande: jugaban felices Daysi, Paty, Fredi, Arturo y Daniel; se sumaban unos niños a quienes decíamos “los poblanitos”, en los jardines predominaba su algarabía.
