El regreso de los ferrocarriles de pasajeros

El retorno de los trenes de pasajeros a nuestro país es un hecho en el Gobierno Federal que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador, las rutas del Tren Maya, el tren del Istmo de Tehuantepec, de Salina Cruz, Oaxaca, a Coatzacoalcos, Veracruz, el Tren Toluca-México, el Interurbano al AIFA, son ejemplos concretos de que se rescata este sistema de transporte, con una historia de más de 150 años en México.

 

Desde la histórica terminal ferroviaria de Buena Vista en la ciudad de México había salidas de trenes de pasajeros a Monterrey, Guadalajara, Yucatán, Veracruz, incluso hasta Nogales, Sonora, el país estaba bien comunicado por las vías de ferrocarril, se añoran aquellos tiempos.

 

Los ferrocarriles son parte de la historia de nuestro país, si bien el expresidente Porfirio Díaz, impulso el transporte de trenes, estos jugaron un papel fundamental en el desarrollo de la Revolución Mexicana, para los bandos que se enfrentaban en cruentas batallas. 

Pero un hecho que cambio la historia de los ferrocarriles en nuestro país, fue la privatización que realizó el ex presidente neoliberal Ernesto Zedillo, de la empresa Ferrocarriles Nacionales de México (FERROMEX), proceso que inicio en el año de 1995 y que se concreta en el año 2001; así nuestro país se quedó sin trenes de pasajeros.

 

En Hidalgo hubo algunos intentos de regresar al transporte ferroviario, fue el exgobernador Guillermo Rossel, quien impulso a ruta Tulancingo-Apan-México, el tren México-Pachuca; eran tiempos en que resurgió la ruta México-Tula-Queretaro, pero que poco tiempo nos duró el gusto.

 

Pero quien realmente dio pie a la privatización de FERRONALES, fue el zar del transporte Carlos Hank González, quien dominaba a los autobuses de pasajeros y trailers de carga, ex gobernador del estado de México, este pudiente personaje regalaba camiones a los presidentes priistas en turno y apapachaba al corrupto sindicato de los Ferrocarriles. 

Así tras décadas de olvido de los ferrocarriles en México, durante el periodo neoliberal, se dieron concesiones hasta por 50 años, acabando así con este medio de transporte.

 

Hay indicios de que el tren interurbano que va de la ciudad de México al Aeropuerto Internacional  Felipe Ángeles pudiera extenderse hasta Pachuca, lo que sería un gran apoyo para esquivar el pesado tráfico de la autopista que nos comunica a la capital del país. El que iba a Querétaro, también es muy necesario, ante lo saturado de la autopista a esta importante ciudad, en nuestros días.

 

Por Hidalgo pasa el tren que viene  desde el sureste y le llaman “La Bestia”, pasa por Nopala y Tula, con transporte de carga y también migrantes, hoy solamente hay trenes para sacar productos de la refinería de Tula y el que llega a la receptora de cebada en Palma Gorda. 

Pero a pesar de no contar con sistema ferroviario en la entidad, Hidalgo es referente en el tema pues desde hace muchos años se fabrican trenes en ciudad Sahagún, desde la empresa CONCARRIL, Bombardier, hasta moderna Alstom, de donde han saludo los trenes y locomotoras para las rutas que desarrollarán el sur-sureste de nuestro país.

 

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