El terreno donde se ubica el edificio que por 21 años albergó a la delegación del ISSSTE, ubicado en la avenida Revolución, esquina con Adrián Guerrero, en la colonia Periodistas, fue propiedad de Don Darío Pérez, un gran político, que vivió en la enorme casa tipo chalet, justo al lado del deteriorado edificio.
Vecinos de esta colonia, entrevistados sobre la historia del edificio que hoy luce abandonado y deteriorado, recuerdan que siendo gobernador de Hidalgo, el profesor Manuel Sánchez Vite, le gusto el terreno en cuestión, al igual que otros más de este sector y se lo compró al señor Darío Pérez o se lo adquirió a la malagueña, muy al estilo de este ex gobernador.
El enorme terreno, se lo dejó Sánchez Vite a su hijo Manuel Sánchez Jiménez, quien construyo el gran edificio para oficinas, allá por el inicio de la década de los ochentas. Fue hasta el año de 1987 cuando el entonces delegado del ISSSTE, Carlos Bello Zornoza, quien fuera jefe de prensa de Carlos Jonguitud Barrios, lo rentó para que ahí se conjuntaran todas las áreas de esta institución, a la familia de quien fuera su acérrimo enemigo en el magisterio, Manuel Sánchez Vite.
La amplitud del inmueble permitió que operaran las 10 subdelegaciones, pero además la tienda número 30 del ISSSTE, una ISSSTE Farmacia y la agencia de viajes TURISSSTE; además del almacén estatal.Era la única del país con todas sus áreas en un solo edificio, lo que fue cómodo para la operación y atención a los derechohabientes, en una de las avenidas más importantes de Pachuca.
En su historia, existe una versión de que en este edificio se utilizó varilla contaminada, con radioactividad, fue un lote del famoso caso de la función de un artefacto de cobalto 60, en Monclova Coahuila; la muerte de dos compañeros por cáncer en la subdelegación de Finanzas, motivo que se hicieran mediciones para establecer si había peligro.
Se determinó que no había ningún problema por radioactividad; sin embargo, los trabajadores del ISSSTE siguieron por muchos años con la duda. Existe la versión de que fueron los propietarios del edificio quienes corrieron la versión de la varilla contaminada, para espantar a los trabajadores del ISSSTE y propiciar que se fueran.
El ISSSTE atendió durante 21 años en Revolución y Adrián Guerrero, hasta que en el año 2008, cuando era delegado el doctor Alberto Jonguitud Falcón, fue que debido a fisuras y cuarteaduras, resultado de un fuerte temblor que decidieron cambiar de oficinas, a la Plaza Perisur.
Hay quienes sostienen que dicho edificio no tiene problemas estructurales, que se decidió el cambio a la plaza de Don Guillermo Márquez, porque no levantaba, sobre todo cuando la Comercial Mexicana se retiró de este lugar.
Hay versiones entre los vecinos de la colonia Periodistas que Manuel Sánchez le vendió el edificio al prestanombres de un ex gobernador de Hidalgo, pero hay inconsistencias en su documentación y existe un litigio millonario que no se ha podido resolver.
El problema es que existe temor entre los habitantes cercanos al inmueble porque un día se les vaya a venir encima y también porque se ha convertido en un centro de reunión de jóvenes en situación de calle, por lo que han pedido en reiteradas ocasiones a las autoridades municipales que hagan algo al respecto.
